
Una persona ha resultado herida de bala en un incidente con la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en Arizona el martes, según una portavoz del Departamento del Sheriff del condado de Pima. La persona, cuya identidad no ha sido revelada, recibió un disparo cerca de la localidad de Arivaca, en el sur del condado, que incluye Tucson y está ubicado a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, alrededor de las 7.30 de la mañana, según un comunicado del Distrito de Bomberos de Santa Rita. El herido, que se encuentra en estado grave, fue atendido en el lugar de los hechos y trasladado a un hospital.
“Pedimos a la comunidad que mantenga la paciencia y la comprensión mientras avanza esta investigación”, ha dicho el departamento del sheriff de Pima. Añadió que se “examinarán a fondo todos los aspectos del incidente; sin embargo, estas investigaciones son complejas y requieren tiempo”. El FBI y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, de la que depende la Patrulla Fronteriza, están participando en las pesquisas de lo ocurrido.
Según una fuente federal mencionada por la CNN, el herido es un sospechoso que disparó contra los agentes federales que intentaban detener la camioneta en la que viajaba. La persona que conducía el vehículo no se detuvo y, finalmente, se bajó y huyó a pie, según la misma fuente. El sospechoso disparó contra un helicóptero de Operaciones Aéreas y Marítimas y contra agentes de la Patrulla Fronteriza. Los agentes respondieron al fuego, según la fuente, hiriendo al conductor, quien recibió atención médica en el lugar y fue trasladado a un hospital local.
El Departamento de Seguridad Nacional, del que depende la Patrulla Fronteriza, no había respondido a la solicitud de comentarios de la cadena NBC, que adelantó la noticia.
Arivaca, la comunidad situada a unos 16 kilómetros de la frontera entre Estados Unidos y México, es una zona de paso frecuente para los migrantes y también ha sido escenario de enfrentamientos entre los defensores de los migrantes y la Patrulla Fronteriza.
El suceso se produce en medio de una oleada de protestas por todo el país por la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de los agentes migratorios. El sábado pasado, el enfermero Alex Pretti, de 37 años, murió por los tiros que le dispararon los agentes de la Patrulla Fronteriza cuando intentaba ayudar a una mujer que era rociada con gas pimienta. El 7 de enero, Renee Good, también de 37 años, murió tiroteada por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cuando intentaba alejarse de los agentes.
El presidente, Donald Trump, declaró el martes que se estaba llevando a cabo una “gran investigación” sobre el asesinato de Pretti, enfermero de cuidados intensivos, a manos de agentes federales en Minneapolis. “Quiero ver la investigación. La estaré supervisando y quiero que sea una investigación muy honorable y honesta. Tengo que verla yo mismo”, dijo el presidente al salir de la Casa Blanca.
El republicano ha dado un giro en su posición ante la muerte de Pretti después de que su Administración fuera ampliamente criticada, incluso por republicanos, por haber defendido la actuación de los agentes. Trump relevó al responsable de las operaciones contra los migrantes en Minneapolis, Gregory Bovino, jefe de la Patrulla Fronteriza, defensor de los métodos más agresivos en las redadas, y los sustituyó por el zar de la frontera, Tom Homan, uno de los ideólogos de su campaña de deportaciones.
Los demócratas Hakeem Jeffries, Katherine Clark y Pete Aguilar, miembros de la Cámara de Representantes, emitieron un comunicado este martes en el que acusan a la Administración Trump de utilizar el dinero de los contribuyentes “para matar a ciudadanos estadounidenses”. También amenazaron con iniciar un proceso de destitución contra la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, si no es relevada del cargo.
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