
El rey Mohamed VI de Marruecos, de 62 años, se ha visto obligado a guardar reposo por un tiempo indeterminado a causa de una dolencia lumbar, según un informe de su médico personal difundido por el Palacio Real. El monarca de la dinastía alauí, en el trono desde 1999, deberá “guardar reposo funcional y seguir tratamiento médico adecuado”, ya que “sufre una lumbociática mecánica, asociada con una contractura muscular, sin signos de gravedad”, según un comunicado de la agencia estatal de noticias MAP.
Mohamed VI no ha sido visto en público en su país desde el 31 octubre, cuando se dirigió a la nación por televisión tras la aprobación en el Consejo de Seguridad de la ONU de una resolución que avala el plan de autonomía propuesto por Marruecos como base para una solución negociada al conflicto del Sáhara Occidental. Medios marroquíes informaron de que el soberano se desplazó poco después en un viaje privado a Emiratos Árabes Unidos, sin asistir el 6 de noviembre a los actos oficiales del 50º aniversario de la Marcha Verde, la masiva movilización popular organizada por su padre, el rey Hasán II, sobre el territorio de la entonces provincia española número 53. En las redes sociales han circulado imágenes del monarca de origen no acreditado, en un centro comercial de Dubai, donde ya pasó un largo periodo durante el invierno de 2024 a 2025.
Su hijo, el príncipe Mulay Hasán, de 22 años, le sustituyó el pasado 21 de diciembre en la ceremonia de inauguración de la Copa de África de Fútbol, que se disputa en Marruecos hasta el próximo día 18. El heredero del trono ha presenciado en el palco oficial del mayor estadio de Rabat algunos de los partidos de la selección nacional marroquí junto con su hermana, la princesa Lala Jadiya, de 18 años. El joven príncipe, llamado a reinar bajo el nombre de Hasán III, efectuó el saque de honor y se fotografió junto con los jugadores de su país bajo una intensa lluvia.
En diciembre de 2024, Mohamed VI fue operado de urgencia tras sufrir un traumatismo en el hombro izquierdo, que ocasionó una fractura de húmero, mientras practicaba deporte. El rey de Marruecos fue entonces sometido en la clínica de su residencia oficial a una intervención quirúrgica que le obligó a guardar reposo, con la zona afectada inmovilizada, durante varios meses y someterse a largo periodo de rehabilitación.
En noviembre de ese mismo año, Mohamed VI fue fotografiado paseando, vestido con ropa informal, junto con sus dos hijos por las calles de París, donde pasaba unos días de vacaciones. Las imágenes, tomadas a la salida de un café de la capital francesa, circularon con rapidez en las redes sociales de Marruecos, donde la presencia pública del rey es la clave que cierra la bóveda del Estado. En los últimos tres años, el soberano se ha mostrado visiblemente más delgado, tras una década anterior de perfil marcadamente obeso. En 2018 y 2020 se sometió a sendas intervenciones de cirugía cardiaca.
En octubre del año pasado, Mohamed VI acudió apoyado en un bastón a la pista del aeropuerto de Rabat para dar la bienvenida al presidente francés, Emmanuel Macron. Fuentes del Palacio Real atribuyeron entonces el apoyo ortopédico a que el monarca había sufrido “una contractura muscular en el costado derecho a causa de una ciática”. En imágenes distribuidas pocos días antes, tras la toma de posesión de nuevos ministros del Gobierno marroquí, mostraba síntomas evidentes de deterioro físico, con el cuerpo y la cabeza ladeados hacia su izquierda.
Debate sobre las ausencias del monarca
El rey de Marruecos redujo su actividad pública después de la pandemia, pero ha mantenido la tradición de dejarse ver en celebraciones religiosas, como la fiesta del sacrificio o del cordero, en junio, y laicas, como la fiesta del trono, que en julio de 2024 coincidió con el 25º aniversario de su llegada al poder. Mohamed VI trata de mostrar de forma periódica que sigue al timón del poder ejecutivo del Estado. El debate sobre la presencia pública del rey se reavivó después de que pasara más de seis meses en el extranjero en 2022 (en Gabón, las Seychelles y en Francia) y otros tres meses en los mismos países en 2024. En 2025 permaneció varias semanas en Emiratos Árabes Unidos, donde presumiblemente puede estar pasando sus vacaciones de invierno antes de regresar a Rabat con motivo de mes sagrado de Ramadán, previsto este año a caballo de febrero y marzo, en calidad de líder religioso como Comendador de los Creyentes.
Tras ser sustituido por sus hijos en algunos de los actos de caridad habituales durante el inicio Ramadán, Mohamed VI estuvo presente en el resto de las ceremonias centrales del mes religioso del pasado mes de marzo. El soberano retomó su actividad oficial en abril para poner en marcha las obras de ampliación de la línea de tren de alta velocidad de Marruecos, emblema de modernización en su reinado, tras un largo periodo de ausencias de la vida pública.
Cuando cumplió los 60 años, en agosto de 2023, el monarca redujo su agenda al suprimir uno los cuatro discursos a la nación que tradicionalmente pronuncia cada año. Aparte del francés Macron, solo ha recibido recientemente a otro mandatario occidental: el español Pedro Sánchez, en febrero de 2024, tras haberle dado plantón en Rabat 12 meses antes.
