
Las protestas en Irán no amainan. Las manifestaciones continuaron en la noche del sábado en varias ciudades del país a pesar de las amenazas de mano dura por parte del régimen. Varias ONG han denunciado que les llegan informaciones de que son ya son centenares los muertos de la represión. Las autoridades han avisado de que pueden recurrir a la pena capital como método para enfriar las movilizaciones. El corte de internet y la telefonía se acerca a las 72 horas y dificulta el seguimiento de los hechos sobre el terreno, pero informaciones y vídeos emitidos desde concentraciones y hospitales ―probablemente vía satélite― reflejan una situación de escalada permanente tras días de protestas contra el Gobierno, principalmente por la grave situación económica. En la calle, grupos de manifestantes atrincherados tras contenedores en llamas desafían a las fuerzas de seguridad, mientras los cuerpos con balazos en la cabeza y en el cuello se acumulan en las morgues.
El fuerte despliegue de las autoridades en la capital está llevando a los manifestantes a protagonizar concentraciones fugaces, según grupos de derechos humanos, evitando el choque con unos cuerpos policiales que incrementan la violencia y que vuelan drones sobre Teherán. En Mashhad (noreste), ciudad de importancia simbólica para la teocracia iraní por acoger el templo más sagrado del islam chií, varios vídeos muestran grupos de jóvenes con la cara tapada que retan a los agentes armados cortando carreteras bajo el aparente sonido de disparos. También se registraron protestas el sábado en Rasht (norte), Tabriz (oeste) o en las sureñas Shiraz o Kerman.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha acusado este domingo a Estados Unidos e Israel de querer “sembrar el caos y el desorden” en Irán ordenando “disturbios”, y ha pedido a los ciudadanos pidió que se distancien de los “alborotadores y terroristas”. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avisó el 2 de enero de que está preparado para atacar Irán si sigue la represión de las protestas; este sábado, en un mensaje en su red social, Truth, afirmó: “Irán busca la libertad, quizás como nunca antes. ¡Estados Unidos está listo para ayudar!”. Además, el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, habló el sábado con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y entre otros asuntos, comentaron la situación en Irán, informó Axios, según indicó Reuters.
El nivel de movilización se mantiene alto después de que el fiscal general de Irán, Mohammad Movahedi Azad, advirtiera el sábado que quienes participen de los disturbios podrían ser considerados “enemigos de Dios”, una acusación que puede implicar la pena de muerte. El líder supremo, Ali Jamenei, y las máximas autoridades del aparato de seguridad también han avisado de que se aplicará la mano dura con lo que describen como “alborotadores” que le hacen el juego a los enemigos de Irán.
La agencia de noticias semioficial Tasnim ―que vuelve a ser accesible en el extranjero, a diferencia de los primeros días de apagón en Irán― informa este domingo de la detención de “200 líderes y jefes operacionales de grupos terroristas”. Según la información, que cita fuentes de seguridad, los detenidos poseían “una cantidad considerable de munición, armas, granadas y cócteles molotov”. La agencia registra disturbios que han provocado incendios en 26 viviendas y denuncia ataques incendiarios en 34 mezquitas, 40 bancos, 13 edificios gubernamentales, 15 centros comerciales y 50 vehículos, según el departamento de bomberos de Teherán. Algunos observadores han sugerido que los comercios atacados están vinculados a las autoridades.
Grupos iraníes registran la muerte de al menos 117 personas durante dos semanas de protestas, pero varias fuentes médicas sugieren que la cifra total es mayor. La revista Time reportó que seis hospitales de la capital recibieron 217 cuerpos a partir de la noche del jueves, cuando la movilización y la respuesta de las autoridades pasaron un punto de inflexión, con el corte a internet. La mayoría de cuerpos, indica la fuente, tenían marcas de “munición real”. La organización Centro de Documentación de Derechos Humanos en Irán (HRDC, por sus siglas en inglés) menciona un incidente de la noche del jueves en el que la policía abrió fuego sobre una multitud desde una comisaría en la capital, matando al menos a 30 personas.
Hay más informaciones que sitúan la cifra de víctimas mortales en más de 200. La familia de Rubina Aminian, una estudiante de moda de 23 años, se desplazó hacia Teherán desde Marivan, en el Kurdistán iraní, para identificar el cuerpo de la joven, tiroteada en una manifestación al salir de clase. Al llegar, según la información recabada por la organización Derechos Humanos en Irán (IHR), radicada en Oslo, la familia se encontró con un recinto con “centenares de cuerpos”. “La mayoría de víctimas tenían entre 18 y 22 años y habían sido disparadas desde cerca en la cabeza o en el cuello”, indicaron personas presentes en la identificación, indica el relato de la ONG.
Por su parte, Human Rights Activists News Agency (HRANA), que opera desde Estados Unidos, afirmó este sábado que la cifra de muertos confirmados durante las manifestaciones asciende a 116, a pesar de la interrupción del flujo de información provocada por los cortes de internet, informó la agencia Efe.
