La Casa Blanca no se resigna ante el nuevo bloqueo de las conversaciones de paz para poner fin a la guerra de Ucrania. El presidente de Estados Unidos Donald Trump, que se encuentra en Mar-a-Lago, su residencia en Florida donde se escapa los fines de semana para jugar al golf, ha hado órdenes a su equipo de reactivar las negociaciones para encontrar una solución al conflicto bélico que se prolonga ya durante casi cuatro años. Por eso, este domingo los principales negociadores de la Administración Trump se han reunido durante algo más de dos horas en un hotel de Florida con altos cargos ucranios para tratar de desbloquear un acuerdo de paz que sirva para acabar con la guerra.
“Creo que hoy hemos vuelto a progresar en ese sentido, pero aún queda mucho trabajo por hacer. Es un tema delicado. Es complicado”, ha señalado el secretario de Estado, Marco Rubio, tras la reunión. “Se trata de crear un camino a seguir que deje a Ucrania soberana, independiente y próspera, y por eso esperamos lograr aún más avances hoy”, ha manifestado Rubio, quien lidera las negociaciones por el lado estadounidense. “Hay muchos factores en juego y, obviamente, hay otra parte implicada que tendrá que formar parte de la ecuación”, ha remarcado.
En la reunión también han participado Jared Kushner, yerno de Trump, que está presente en todas las grandes cumbres diplomáticas; Daniel Driscoll, secretario del ejército, quien tiene la labor de dialogar con los ucranios, y Steve Witkoff, amigo personal del presidente, enviado especial para Oriente Próximo y un personaje que está tomando un protagonismo inesperado en las conversaciones con los rusos. La delegación ucrania ha estado encabezada por Rustem Umerov, jefe del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, y el número dos del ministerio ucranio de Exteriores, Serhii Kyslytsya.
Ambos grupos se han reunido este domingo en un hotel en Hallandale Beach para tratar de sentar las bases de los avances logrados durante las conversaciones mantenidas durante el fin de semana pasado en Ginebra. “Estados Unidos nos escucha, nos apoya y está trabajando junto a nosotros”, ha señalado Umerov tras la reunión. El jefe de la delegación ucrania, que ha calificado el encuentro como “muy productivo y exitoso”, también ha expresado su agradecimiento a la Administración Trump por el “tremendo trabajo y el amplio apoyo” al pueblo ucranio.
Está previsto que Steve Witkoff viaje esta semana a Moscú para entrevistarse con Vladímir Putin y otros responsables del Kremlin para progresar por ese flanco.
El encuentro se ha producido después del último intento de la Administración Trump de acercar posturas entre los contendientes. La Casa Blanca lanzó su última ofensiva diplomática hace 10 días con un documento de 28 puntos que debía servir de hoja de ruta para la negociación. Desde entonces se han intensificado las conversaciones entre las partes con Estados Unidos en el papel de mediador.
Sin embargo, el plan de 28 puntos recogía algunas exigencias rusas que eran inaceptables para Kiev. En el documento figuraba la renuncia por parte de Kiev de Lugansk, Donetsk y Crimea, incluidos los territorios no conquistados militarmente por Moscú. También se requería a la renuncia de Ucrania para ingresar en la OTAN o en la UE y la limitación de su ejército. La propuesta ha soliviantado a las autoridades ucranias, que consideran que la propuesta ha sido diseñada por Rusia porque solo responde a sus intereses. Los aliados europeos se han movilizado para alinearse con Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, incluso varios congresistas republicanos han advertido sobre la excesiva influencia rusa en el proceso.
Los movimientos diplomáticos de Ucrania con el apoyo de los grandes países europeos lograron matizar algunos de los puntos del plan de paz, pero los cambios han disgustado a Putin, que ha congelado las negociaciones. Durante una comparecencia la semana pasada en Kirguistán, dijo, dejando en papel mojado el borrador de 28 puntos de la Casa Blanca: “No había un plan de paz, había una lista de cuestiones que se han propuesto para ser discutidas”. El mandatario ruso ha manifestado que el documento original “puede sentar las bases para futuros acuerdos”, pero ha advertido de que algunas propuestas ucranias “suenan ridículas”. Putin no parece dispuesto a acelerar el acuerdo sabedor de que el tiempo juega a su favor: “Cada palabra del plan de paz para Ucrania debe ser debatida seriamente”, indicó.
Las negociaciones se producen además en condiciones desiguales y en un momento de extrema debilidad de Zelenski, acosado por casos de corrupción en su entorno. Su mano derecha y el principal negociador hasta ahora, Andrii Yermak, ha tenido que dimitir por las acusaciones de corrupción. La salida de este jefe de gabinete es una baja sensible para Zelenski. Este alto funcionario había participado en las negociaciones de alto nivel celebradas el fin de semana pasado en Ginebra con la presencia de Marco Rubio. Además, las conversaciones se producen cuando está comenzando el invierno y cuando Moscú está intensificando los ataques a las centrales eléctricas ucranias, lo que deja sin luz y capacidad para calentarse a miles de familias de ese país, expuesto a unas duras condiciones climatológicas.
Otro de los puntos calientes que ha sobrevolado durante la reunión tiene que ver con la presencia de Steve Witkoff, uno de los negociadores estadounidenses más activos y de los hombres más cercanos al presidente Trump. Witkoff ha acudido a la cita en plena polémica por la filtración de una llamada telefónica en la que aparece aconsejando a un alto cargo ruso sobre cómo negociar con Trump y recomendando que Putin telefoneara al mandatario estadounidense para anticiparse a una visita prevista de Zelenski a La Casa Blanca.
Por eso, la reunión buscaba también alejar la impresión de que la Administración Trump se ha posicionado en favor de Moscú y favorece los intereses de Putin.
“Se trata de poner fin a una guerra creando un mecanismo y una vía de avance que les permita ser independientes y soberanos, no volver a tener otra guerra y generar una enorme prosperidad para su pueblo”, aseguró Rubio este domingo al inicio de la reunión con los diplomáticos ucranios.
Umerov, por su parte, había escrito en la red social X poco antes de la cita: “Tenemos directrices y prioridades claras: salvaguardar los intereses ucranios, garantizar un diálogo sustantivo y avanzar sobre la base de los avances logrados en Ginebra”. Y agregó: “Estamos trabajando para garantizar una paz real para Ucrania y garantías de seguridad fiables y a largo plazo”. Umerov aseguró que está en contacto directo con Zelenski para informarle sobre el avance de las negociaciones.
