El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado en su cuenta de la red social Truth, que Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, Cilia Flores, han sido capturados y sacados del país en helicóptero. En estos momentos se encuentran a bordo de un barco militar estadounidense, el Iwo Jima. Su destino final: Nueva York, donde encararán cargos por narcotráfico, según ha confirmado ya la fiscal general, Pam Bondi. Según el chavismo, los ataques han causado varios muertos y heridos.
El magnate republicano ha comparecido horas después en su residencia privada en Florida, Mar-a-Lago, y ha ofrecido más detalles sobre el ataque militar y sus planes para el día después en el país sudamericano. “Vamos a gobernar el país [Venezuela] hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y sensata; tiene que ser sensata, porque ese es nuestro objetivo”, ha afirmado. El republicano ha publicado en su cuenta personal la primera foto del depuesto Maduro, al que se ve con un antifaz y unos auriculares vestido con un chándal a bordo del buque militar.
Washington ofrecía una recompensa millonaria por la entrega del líder chavista. Maduro, de 63 años, gobernaba Venezuela desde 2013, cuando Hugo Chávez murió de cáncer. Fue él quien designó sucesor a Maduro, un antiguo conductor de autobús que había sido su canciller.
En una entrevista telefónica previa con la cadena de televisión Fox News, Trump precisó que la pareja fue detenida en una residencia en Venezuela, en una operación de las fuerzas especiales que él siguió desde una habitación en su mansión de Florida, acompañado de militares y personal de inteligencia.
Inicialmente, estuvo prevista para cuatro días antes, en fin de año, pero el mal tiempo obligó a retrasarla. “Yo lo vi literalmente, como si estuviera viendo un programa de televisión”, dijo Trump. “Si hubieran visto la velocidad, la violencia, ya saben. Fue algo asombroso, un trabajo asombroso el que hicieron estas personas. Nadie más podría haber hecho algo igual”.
También ha asegurado que estuvo prevista una segunda oleada de ataques, aunque finalmente no se lanzaron porque la primera ronda “tuvo éxito”. Y ha lanzado una advertencia a los restantes dirigentes del régimen: si mantienen su lealtad al chavismo les espera un “futuro muy malo”. Ha revelado que habló con Maduro hace una semana -la segunda conversación directa entre ambos de la que existe constancia desde que empezó la crisis- para instarle a entregarse. El venezolano se negó a renunciar.
El inquilino de la Casa Blanca ha confirmado, como apuntaba hace semanas, que con Maduro fuera de la ecuación en Venezuela, Estados Unidos pretende tener un papel protagonista en el lucrativo sector petrolero del país sudamericano. “Estamos tomando esa decisión ahora. No podemos arriesgarnos a dejar que alguien más lo dirija y simplemente se haga cargo de lo que él dejó. Así que estamos tomando esa decisión ahora. Participaremos activamente en ella. Y queremos lograr la libertad para la gente”, ha declarado en la entrevista.
En un mensaje en redes sociales, la responsable del Departamento de Justicia de EE UU ha precisado que el líder chavista y su mujer afrontan cargos de narcoterrorismo y corrupción en un juzgado en Nueva York. “Maduro ha quedado imputado por conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de armas automáticas y artefactos destructivos y conspiración para poseerlas”, ha escrito Bondi. “Ambos encararán pronto la ira de la Justicia estadounidense en suelo estadounidense y en juzgados estadounidenses”.
La primera reacción de la líder de la oposición antichavista, María Corina Machado, llegó en forma de una nota en redes. “Ha llegado la hora de la libertad” para Venezuela y que “lo que tenía que pasar está pasando”, escribió. “Estamos preparados para tomar el poder”, recalca la Nobel de la Paz 2025, que salió de Venezuela en diciembre para viajar a Oslo a recoger el galardón.
Según la cadena de televisión estadounidense CBS, la captura de Maduro fue llevada a cabo por la Delta Force, la unidad de élite de las fuerzas especiales del país norteamericano. En un mensaje en redes sociales, el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ha defendido que el ataque contra un país soberano ha sido legal. El chavista “cuenta con múltiples imputaciones en Estados Unidos por narcoterrorismo. Vivir en un palacio en Caracas no hace que esquives el juicio por narcotráfico en Estados Unidos”, ha escrito el número dos de Trump.
Al filo de las dos de la madrugada, el ruido de explosiones despertó a los caraqueños como si el cielo tronara. Aviones sobrevolando constantemente y destellos de explosiones y columnas de humo comenzaron a correr en las redes sociales. Los primeros reportes daban cuenta de varios bombardeos aéreos en la base militar de Fuerte Tiuna, la principal de Caracas, ubicada al sur de la capital venezolana, que se ha quedado completamente sin luz. Un enorme incendio se observaba a lo lejos durante los primeros minutos de las explosiones, a los que ha seguido una nube inmensa de humo gris.
También se han confirmado ataques a la base aérea de La Carlota y a otras instalaciones militares en Caracas, como el Cuartel de la Montaña, donde reposan los restos del expresidente Hugo Chávez, y en Maracay y La Guaira, así como en el aeropuerto de Higuerote, en el litoral central. En varios videos publicados por internautas se observan, asimismo, helicópteros sobrevolando zonas urbanas. En ese momento, Trump aún no había anunciado la captura de Maduro.
Caracas ha amanecido casi paralizada por la incertidumbre. Hay muy pocas personas en la calle y no hay servicio de transporte activo en las zonas populares. La gente se mantiene en sus casas, pese al llamado del Gobierno de salir a la calle y activar el sistema de defensa, basado en la llamada unión popular, policial y militar. En un video, una vecina de La Guaira muestra que uno de los ataques destruyó las paredes de un edificio residencial y una de sus ocupantes murió camino al hospital.
El chavismo llama a la “lucha armada” ante la agresión
Los bombardeos llegan tras cuatro meses de tensión y una escalada bélica entre Washington y Caracas. Dos horas y media después de las primeras explosiones, en el canal estatal VTV leyeron un comunicado en el que el Gobierno informaba que había activado el estado de excepción por conmoción exterior que tenían preparado desde octubre.
El chavismo convocaba, de inmediato, a “lucha armada” ante la agresión estadounidense, decía el comunicado. “Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista”. Según el Gobierno chavista, la ofensiva militar ha alcanzado, además de la capital, Caracas, los Estados de Miranda, Aragua y La Guaira.
“El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación. No lo lograrán”, se lee en un comunicado que publicó el Gobierno de Maduro. “El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un cambio de régimen, en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores”.
Por su parte, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, ha denunciado en una declaración pública la agresión “más criminal” y ha dicho que el Ejecutivo está recopilando información sobre muertos y heridos por los ataques. Además, ha ordenado el despliegue militar: “Nos han atacado, pero no nos doblegarán”, ha subrayado en un mensaje en el que ha llamado a la calma y la serenidad.
Cuando el presidente Trump ha anunciado la captura de Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez exigió al Gobierno de EE UU una prueba de vida de ambos porque sijo desconocer cuál era su paradero. Su mensaje, un audio, fue difundido por la televisión oficial VTV.
Más tarde, el ministro de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, apareció en vivo en una transmisión por VTV acompañado de funcionarios y hombres armados en la que anunció un despliegue de seguridad en distintas zonas del país para “garantizar la paz”. Cabello llamó a la calma y pidió a la población “no caer en el desespero ante los hechos recientes”. Además, aseguró que los organismos del Estado se mantienen activos para “preservar el orden y la estabilidad”.
El presidente Trump llevaba meses amenazando con acciones militares en territorio venezolano, con el argumento inicial de luchar contra la droga y, más tarde, de hacerse con el control del sector petrolero venezolano que, según él, se le arrebató de manera ilegal a empresas estadounidenses y pertenece en realidad a Washington.
La semana pasada, el mandatario estadounidense dijo que sus tropas habían realizado en diciembre un primer ataque en tierra contra un muelle usado por narcotraficantes. De la operación no hay todavía información clara, aunque medios estadounidenses han señalado que el ataque habría ocurrido en la Alta Guajira, fronteriza con Colombia. Esta información también fue difundida por el presidente colombiano Gustavo Petro.
Petro ha sido, precisamente, uno de los mandatarios más críticos con las operaciones militares estadounidenses en el Caribe y el Pacífico. El colombiano ha sido uno de los primeros líderes internacionales en pronunciarse tras conocerse los ataques en Venezuela.
“Rechazamos cualquier acción militar unilateral que pueda agravar la situación o poner en riesgo a la población civil”, ha escrito Petro en la red social X. Además, ha informado de que su Gobierno ha “dispuesto medidas para proteger a la población civil, preservar la estabilidad en la frontera colombo-venezolana y atender oportunamente eventuales necesidades humanitarias o migratorias”.
Irfaan Ali, presidente de Guyana, también limítrofe con Venezuela, anunció asimismo la activación de un plan de seguridad. Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel pidió de manera “urgente” la reacción de la comunidad internacional contra lo que ha considerado un “ataque criminal” de EE UU sobre Venezuela. “Nuestra zona de paz está siendo brutalmente asaltada. Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra América. Patria o Muerte ¡Venceremos!”, ha publicado en X.
