
El Gobierno alemán ha decidido este jueves expulsar del país a un alto cargo de la embajada de Rusia en Berlín, al que se acusa de haber ejercido de espía para Moscú bajo la cobertura de su estatus diplomático, algo que es considerado “intolerable”, informó el Ministerio de Asuntos Exteriores.
“El Gobierno federal alemán no tolera el espionaje en Alemania, y menos aún bajo el amparo del estatus diplomático”, ha señalado en su cuenta de X la diplomacia germana, que también convocó al embajador de Rusia en Berlín, Serguéi Netsjajev, a quien comunicaron la expulsión.
Si bien el ministerio no precisó el cargo del empleado expulsado, el semanario alemán Der Spiegel ha afirmado que se trata del agregado militar adjunto de la embajada y era la persona de contacto de una ciudadana germano-ucrania, identificada como Ilona W., que fue detenida el martes en Alemania bajo sospecha de haber espiado para Rusia y de haber transmitido informaciones militares. La Fiscalía General de Alemania informó este jueves del ingreso en prisión de la acusada.
A la mujer se le imputa el delito de haber actuado a favor de un servicio de espionaje de otro país en base al artículo 99, párrafo 1 del código penal, relativo a la “actividad de agentes secretos”.
En concreto, la Fiscalía alemana cree que mantuvo desde noviembre de 2023 contactos “con una persona vinculada a la embajada rusa en Berlín” que trabaja para uno de los servicios de inteligencia de Moscú.
Der Spiegel indicó que Ilona W. formaba parte de la dirección de una asociación dedicada a la “cooperación internacional” y el “entendimiento entre los pueblos” que tuvo contactos con políticos de los partidos gubernamentales, la Unión Cristianodemócrata (CDU), formación del canciller Friedrich Merz, y el Partido Socialdemócrata (SPD).
