
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado lo que hasta ahora era una fuerte sospecha: no habrá elecciones en Venezuela a corto plazo. En cambio, su Administración tutelará al país sudamericano mientras reconstruye el sector petrolero, una tarea para la que calcula se tardará 18 meses. Durante ese tiempo, un grupo de sus asesores de seguridad nacional coordinará la gestión venezolana. Pero deja claro quién será el responsable absoluto: él.
