
Las amenazas de Vladímir Putin a la UE y la OTAN con una guerra “ya mismo” no disuaden a sus miembros del apoyo a Ucrania, el país invadido hace más de tres años. El secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, lo ha dejado claro este miércoles: “Ucrania sigue mostrando una increíble capacidad de resistencia. Putin cree que puede aguantar más que nosotros, pero no vamos a ir a ninguna parte. Hoy [por este miércoles] es otra clara señal de que se equivoca. Estamos reforzando nuestro apoyo a Ucrania y aumentando la presión sobre Rusia”.
El máximo mandatario civil de la OTAN ha eludido responder directamente a la amenaza que el autócrata ruso pronunció el día anterior. “No voy a responder a todo lo que dice Putin”, ha apuntado a primera hora del día, antes de que comenzara la reunión con los ministros de Asuntos Exteriores de la organización militar. No obstante, a la salida ha dejado claro que el respaldo a Ucrania de los países que forman la Alianza e, incluso, de otros que no están integrados, pero sí cerca políticamente de ella (Australia y Nueva Zelanda) se mantiene.
“Este miércoles hemos recibido la noticia de aliados que están destinando más recursos para apoyar a Ucrania a través del programa PURL: Canadá, Alemania, los Países Bajos, Noruega y Polonia.”, ha apuntado Rutte, ex primer ministro neerlandés, en referencia al programa por el que los miembros de la OTAN compran armas a Estados Unidos que se envían al país agredido. “Más de dos tercios de los aliados se han comprometido con el programa y, aunque no están presentes en nuestra reunión, hemos sabido que Australia y Nueva Zelanda también contribuirán siendo los primeros socios de la OTAN en hacerlo”, ha dicho. Según los cálculos que ha dado el propio Rutte, esto supone que antes de acabar el año, gracias a este programa llegarán material militar a Kiev por valor de unos 5.000 millones de dólares.
